Para lograr nuestros objetivos, contamos con una plana docente de vocación y altamente calificada. Nuestros maestros se capacitan permanentemente en nuevas metodologías y tácticas, dominando las habilidades digitales necesarias para potenciar el entorno virtual de la institución y asegurar la mejor educación para nuestros estudiantes.
Formamos en el amor y educamos en la fe. De manera integral, desarrollamos hábitos de disciplina, estudio y responsabilidad en un clima de fraternidad, teniendo como centro los valores del Evangelio y el carisma redentorista.
Atraviesa toda la vida escolar mediante tutorías personalizadas, talleres socioemocionales, escuelas para padres y campañas de convivencia.
Siguiendo el ejemplo de San Alfonso, nuestros estudiantes practican la empatía y el compromiso con los demás a través de misiones escolares redentoristas y actividades de proyección social.
Nuestra propuesta tiene un carácter formativo, promocional y preventivo. Construimos una escuela inclusiva, segura y acogedora mediante tres frentes articulados:
Brinda orientación y consejería a padres de familia, estudiantes y docentes. Realiza actividades de prevención y promoción de conductas saludables, teniendo siempre como marco principal el respeto y el interés superior del niño y del adolescente.
A través del acompañamiento grupal e individual, promovemos una convivencia pacífica, fundamental para el bienestar emocional, social y académico.
Trabajamos de manera permanente en el fomento de comportamientos saludables, la prevención de la violencia y la solución pacífica de conflictos.
Nuestro Proyecto Pastoral Institucional es la parte medular de nuestra comunidad educativa. Se sustenta sobre el modelo sociocognitivo-humanista para desarrollar las capacidades, actitudes y valores del estudiante con un profundo espíritu cristiano. Entendemos que nuestro colegio no es solo una institución académica, sino también un centro misionero y pastoral desde la óptica de San Alfonso María de Ligorio, donde toda la comunidad vive una experiencia de encuentro con Dios.
Anunciamos la sobreabundante redención de Cristo a los más necesitados.
Promovemos un desarrollo humano, espiritual y académico en cada estudiante.
Fomentamos el conocimiento, la reflexión y la práctica de la fe, la comunidad y el servicio diario.
Potenciamos capacidades, destrezas y actitudes para la vida en un ámbito comunitario.
Generamos experiencias vivenciales que convierten a estudiantes y docentes en seguidores de Jesús.
Formamos verdaderos testigos del amor de Dios, llamados por el Espíritu para evangelizar hacia dentro y fuera de la escuela.